El filtro de aire CRF utiliza soluciones técnicas para optimizar la dinámica del flujo del aire directo que entra en el motor. La geometría del CRF se ha ideado con el objetivo de utilizar todo el volumen disponible de la caja de aire de serie, gracias a una amplia superficie de filtración. Con ello se consigue una mejor canalización del flujo de aire en la fase de admisión y se mantiene constante la presión en la caja de aire.
La estructura de soporte del CRF es de fibra de carbono y crea una interfaz directa con la caja de aire original, respetando su sellado y montaje perfecto. Esta estructura está realizada con tejido de fibra de carbono preimpregnado, con ciclo de curado realizado en autoclave. Gracias a esta solución, el filtro de aire CRF tiene un peso total mucho menor y posee unas características de resistencia mecánica y rigidez extraordinarias.
El elemento filtrante está fabricado con un material filtrante especial de múltiples capas en la configuración RACE (de competición), impregnado con aceite de baja viscosidad y colocado entre mallas de aluminio tratadas con resinas epoxi (para evitar la oxidación). Esta configuración ofrece altos niveles de permeabilidad y baja resistencia al flujo de aire para garantizar una gran eficiencia de filtración.
El filtro CRF tiene un diseño resistente a las vibraciones y el calor producidos durante el movimiento, tanto en la conducción por carretera como en circuito.

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